No tengo...
- Caresu

- 9 sept 2020
- 2 Min. de lectura
Muchas preguntas nos hacen a lo largo de un día desde muy sencillas en el hogar hasta complejas de ¿Cómo nos sentimos?
Cuando abrimos la puerta del sentir , podemos anegar a quien nos preguntó pues destapamos quizá una compuerta de nuestra vasta presa emocional y dejamos que fluya, por eso aprendemos después de unos cuantos ahogamientos a no decir todo, no porque no se deba, la otra parte puede asustarse.
En ocasiones para el que recibe este baño de emociones puede ser difícil no saber que decir o como actuar ante una fragilidad que queda después de soltarlo, lo que podemos hacer si somos los afortunados en recibir esa agua, es aprender a escuchar, abrazar con cuidado si la otra parte lo tolera, a veces el dolor es tan grande que lejos de que sea grato el sentirse tocado puede ser todo lo contrario, preguntarle desde la empatía ¿Qué necesita? ¿Qué requiere? y decir algo: ESTOY AQUÍ, pase lo que pase estoy aquí contigo, confío y creo en ti.
Si somos quienes abrimos esa compuerta pues una vez hecho, es difícil juntar todo y regresarlo al odre pero nunca imposible. no regresa completo porque aquello que rebosa el límite debía dejar el espacio para regenerarse , es bueno vaciarse de vez en cuando.
¿Porque se acumula tanta agua?...
Porque no dejamos que fluya, de algún modo cerramos los canales de interacción como un modo de defensión muchas veces, las heridas mortales dejan una honda huella en la psiquis y eso detona ciertos comportamientos.
Es un proceso de ver otras tierras, (amistades y personas que nos rodean), reaprender a reconectarse con el mundo y exclamar:
No tengo tiempo de llenar mi tiempo con banalidades, sería lo primero que en teoría aprendiéramos a decir.
No tengo tiempo de tolerar humillaciones, desasosiegos, desamores y ser objeto barato de un anaquel en la prioridad de las personas no están acorde con la vida, la naturaleza, el amor, la familia, el respeto y aquello que nos da una vibración alta.
No tengo tiempo de fingir lo que no soy
No tengo liquidez económica para gastar en cubrir caprichosos momentáneos.
No tengo deseos de responder a llamadas de ocasión.
Mejor el tiempo acumulemosle en recuerdos gratos, en música, canto para soñar, para alimentar el alma , para que crezca el bagaje que llevamos con nosotros.
Aprovechemos el tiempo con la gente que amamos, quien nos ama y acepta con los claroscuros que todos llevamos a cuestas.
Seamos semilla que da fruto , virtud que da gozo y bendición que tocó la tarde que duerme lentamente.
Aceptemos al otro sin prejuicios absurdos, amemosle desde sus imperfecciones.
Seamos luz , sal, sabor, talento y vida siempre.
Tú ¿Qué opinas?

Comentarios