LA COMUNICACIÓN CON LOS TEENS (primera parte)
- Caresu

- 11 jul 2020
- 2 Min. de lectura
Los niños tienen un lenguaje, cuando crecen se vuelven adolescentes, con una serie de características que los distinguen y a la vez los diferencian,
Generan ciertos desacuerdos con los padres porque el lenguaje de ambas generaciones son influenciados por modismos y decisiones en la forma de decirlos impulsados por el inconsciente.
La supervivencia se activa para el adolescente en el deseo de demostrar que es capaz de superar al perfil de autoridad que es un reto.
Sumamos que la tecnología nos separa de otras generaciones, pues los nacidos de los 60, 70, 80 no manejamos la tecnología como los niños que nacen ya con la tecnología inmersa en su ADN.
La televisión es para los adultos como las aplicaciones para las nuevas generaciones, la diferencia es que en tal diversidad los hace consumidores y no capaces de decidir que consumir con moderación pues desean comerse el mundo, como una vez nosotros, todos lo deseamos de todas las épocas.
El grado de competitividad ha cambiado así como la preparación pero en ocasiones es de relleno no de fondo.
Muchos temas hoy desde comida, sexualidad, películas y videojuegos son temas con los que podemos entablar una conversación con ellos escuchando sus deseos, respetando sus decisiones, haciéndoles ver de lo que deciden hay consecuencias y se asumen pero también tienen la opción de desistir de algo y serán apoyados siempre.
La precocidad se da en los adolescentes pues los cambios psíquicos, hormonales, afectan su comportamiento, es grato escucharlos y ver la ilusión en sus ojos, guiarlos con amor, paciencia porque un día también fuimos adolescentes.
Es difícil lidiar en ocasiones con el tema de limpieza corporal, de su cuarto, ¿cómo conectarnos?
Pregúntale Hijo, sabes bajar música en mp3, ¿me ayudas?
Eso lo hará sentirse importante y pídele que te proponga algún ringtone para tu celular que a él o ella le guste, así siempre estará contigo.
Y tocas con mucho cuidado la limpieza sin hacerlo sentir mal o que es indolente sino que te gustaría que estuviera un poco más ordenado su cuarto, pero recuerda EL CUERTO REFLEJA NUESTRO INTERIOR, y si está hecho un caos ¿cómo quieres que lo tenga limpio?
Evalúan la honestidad de los que le rodean y ellos ven que se les exige que sean sinceros pero en casa se miente entonces ¿Cómo les decimos?
Ahí nace la madurez afectiva, de aunque veas que se miente, tú no lo hagas (procura) porque se llega a saber y ¿qué harás?...
Continuará...

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