GRAFOLOGÍA DESDE EL ASPECTO PSICOESPIRITUAL
- Caresu

- 19 oct 2020
- 2 Min. de lectura
Estamos rodeados de símbolos y mensajes, viviendo inmersos en un mundo donde los mensajes van relacionados con situaciones diversas muchas veces materializándose y damos una relación de valorización fuerte que dejamos a un lado la cuestión ilusoria tratando de explicar científicamente lo que sucede, por ello restamos importancia a los impulsos externos que efectivamente afectan nuestro interior, por ello podemos ver los dos tipos de depresión la endógena y exógena.
Cuando nos enfocamos solo a lo tangible perdemos la maravillosa oportunidad de comprender que un signo gráfico más allá de un trazo, se imprime la espiritualidad misma del escribiente por ello debemos ser objetivos siempre pero al detectar un foco rojo ser empáticos para tratarlos y la interpretación misma nos llevará al meollo del problema que afecta o no al sujeto de estudio.
Recordemos que un signo como se ha mencionado en artículos anteriores no determina nada, es solo un punto de arranque que si se hace desde el punto científico se puede llegar al siguiente punto.
Cuando trasciende un dictamen es la respuesta a la mirada que hemos hecho no físicamente sino que descubrimos las señales y sobre todo se interpretaron de un modo asertivo donde se confirma que las elecciones del escribiente fueron lo que le llevaron a la disyuntiva de una carrera, una pareja, o simplemente el nivel de autoconocimiento por nombrar algunos.
Existe un sin fin de símbolos ante nosotros por ello en ocasiones el grafismo subyace y es impulsado por el deseo simple de imprimir una huella en un test proyectivo que va dirigido para establecer ese match interno porque somos un odre contenedor de verdades profundas individuales y colectivas.
Esto nos permite evolucionar o involucionar influenciados por el ambiente que nos permite enfrentar los devenires o eludirlos.
La firma y el texto hablarán del ambiente intimo y social en ello vemos el equilibrio en todas sus áreas o cual es aquella que necesita más atención.
Los grafismos nos hablan del dolor, del amor, de la capacidad de relacionarse en tú a tú o simplemente de la soledad misma que experimenta y por ello evade el contacto humano.
Cuando permitimos que una visión se nos abra ante nosotros podemos sanar.
Claro, es necesario querer hacerlo.
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