EL DOLOR DE UN ADIÓS.
- Caresu

- 1 sept 2020
- 4 Min. de lectura
Todo comienza con una simple palabra que entre sus letras contiene al igual que las matemáticas entre 1 y el 2 un número infinito de posibilidades que van desde una retación hasta la negación al igual que el duelo.
El adiós es la terminación de un contrato previo que se estableció desde que ambos caminos se entrelazaron desde el vínculo familiar, los amigos, la pareja, socios de laborales, etc. toda relación una vez que existe un vínculo por mínimo que sea deja una huella en el corazón.
La concepción de pérdida es atemporal cuando somos niños, pues la medición no existe pero si el sentimiento de separación si, por ello el niño llora al entrar al kinder, pues existe el desprendimiento por decirlo así entre la simbiosis madre-hijo, más larga desde el vientre materno, hasta ese momento, esto es para niños que han estado en casa con mamá hasta los 3 o 4 años, para los chiquitos que a los 40 días de nacidos son dejados en una estancia su sentir es aún más difícil, porque un bebé se relaciona con la madre al tomar pecho , es el primer rostro que reconoce por la distancia que existe del rostro del infante a la madre.
El bebé identifica por voz, aroma , y es lo primero que ve desde que despierta hasta que se duerme.
Es el primer duelo la separación momentánea, por ende los padres deben explicarle al niño cuya capacidad es asombrosa que irá a jugar con otros chiquitos y podrá pintar, brincar, realizando cosas que le harán feliz o más feliz e lo que debe ser.
Desde comprar la mochila con su personaje favorito, la elección de zapatos, colores, cajita toda aquella emoción que un día vivimos es revivir con ellos, sino fue así la vida nos da la segunda oportunidad de hacerlo y desde una visión diferente continuar.
El duelo que se vive en la infancia es la pérdida de una mascota sea desde un pez, gato, perro o caballo, según donde se crezca, es aprender a convivir con la muerte que diario pasa junto a nosotros, pero no nos toca, no es el tiempo de trascender, ese es otro tema, el punto es que el niño lo vea como un proceso ,parte de la vida que es cíclica y que donde va ese pequeño ser estará mejor en un cielo para ellos, es empezar a hablarle de alma, vida, cuerpo, espíritu y que es parte de un todo denominado cosmos y cada uno mismo vamos colisionando con otros y eso deriva en un impacto que nos ayuda a crecer o puede hundirnos de no tomar la decisión correcta.
El siguiente duelo es la pérdida de los abuelos muchas veces en la primer infancia, intensificando el dolor cuando se ha crecido con ellos, el apego y que son las segundas madres pues crían de un modo diferente y muchas veces son más madres que la biológica, por las diferentes historias y circunstancias que cada familia vive desde su realidad.
Otro duelo es el término de la primaria y secundaria pues ahí aprendió a relacionarse de otro mundo con niños, maestros y algunas disciplinas que incrementaron sus capacidades.
Los cambios físicos empezaron y la cosquilla de experimentar y retar se intensifica., por ello se les llama adolescentes que se deriva de la palabra que equivale a transición Freud decía que: La metamorfosis de la pubertad, comienzan las transformaciones que llevan a la vida sexual hacia su constitución definitiva, por eso es tan importante estar al cuidado sin ser asfixiantes porque empiezan a relacionarse de otra forma con otros mundos que ellos desconocían y esa parte del duelo tanto padres como hijos deben aprender a convivir.
El duelo de la niñez a la juventud se puede ver opacado por excesivos regaños, pero es parte del crecimiento, aunque muchos adultos se quedan en esa etapa.
Perder la salud también es un duelo que hay que aprender a llevar porque hay enfermedades que dejan secuelas muy profundas llegando a ser crónicas.
El dolor del adiós se da por el grado de apego que tenemos todos con alguien o con algo que lo tomamos como parte de nosotros desde deshacernos de las cosas que por eso es difícil por el sentimiento de pérdida y orfandad muy internamente, pues parte del instinto es conservar.
El dolor del adiós en la vida adulta es complejo.pues están inmersos muchos sentimientos, ideologías, relaciones de alma, apegos corporales y sentimientos que son tan dicotómicos muchas veces que por ello es difícil avanzar en las 5 etapas del mismo.
Nos duele lo que no dijimos , lo que no hicimos , aquello que hicimos mal con esa persona que trasciende.
Añoramos los momentos que fuimos felices en un intercambio de palabras, risas, confesiones, llanto todo aquello que nos hace hermanos, amigos, compañeros de vida, padres y pareja.
Extrañamos todo lo que conlleva y rodea a la persona misma.
El duelo debe vivirse en las 5 etapas para continuar y son:
Etapa de la negación
Etapa de la ira
Etapa de la negociación
Etapa de la depresión
Etapa de la aceptación
El orden no importa pues cada uno lo vive de la manera en que se relacionó con quien ha trascendido.
En el siguiente post hablaré más a fondo del duelo.
Mientras tanto piensa ¿Cuál ha sido la pérdida más grande?

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