CUANDO LAS PALABRAS MATAN...
- Caresu

- 26 oct 2020
- 3 Min. de lectura
Cuando emitimos una frase va impregnada de sentimientos que son pieza clave para la convivencia o el rompimiento en una relación de cualquier tipo, no es necesario que sea sólo de pareja, puede existir una abismo entre padres e hijos, hermanos, vecinos que muchas veces son insondables y los puentes que se pudiesen construir quedan muy endebles pues cuando más profunda es la herida más difícil es construir los soportes necesarios pues son dolores muchas veces que se detonan como es vieja canción que traemos en la memoria pero no recordamos el título y nos acompaña durante largo tiempo.
Desde una lucha de egos, de posición de mando o hasta por banalidades las palabras van matando poco a poco hasta que llega el punto que el corazón se anestesia desconectándose de su derredor, mirando la vida pasar como un tren cuyo destino no nos corresponde o si, pero ante nuestra indiferencia no lo vemos.
Las palabras tienen una fuerza inconmensurable para sacar como coloquialmente decimos del hoyo o para ser la estaca en el pecho, todo depende de quien afloran y como pueden germinar en los campos del trigo del alma o ser cardo, pues no es lo mismo un amor que condiciona como ejemplo: SI NO HACES ESTO... YA NO TE VOY A QUERER, dicho de un padre o madre a un hijo, pega en la autoestima del menor llevándolo a desvalorizarse al punto que debe ser alfombra para ser aceptado o querido por X o por Y persona aunque sea en detrimento de ella misma.
Padres que a sus hijos les escupen literal que truncaron su vida, cuando nadie pide venir al mundo, ¿Cómo te sentirías si tu propia madre te lo dice? o ¿Tú padre maldice la hora en que naciste? Exacto... herida mortal que es muy difícil de sanar, aunque se trabaje, estará presente pues el vínculo psicoafectivo es muy profundo.
Nosotros debemos asumir nuestra responsabilidad también cuando decimos algo con dolo a otra persona, queremos desquitarnos de la persona que "nos la debe" así entre comillas depositando en el otro nuestra carga, cosa que no es correcta, cuando no tengamos algo bueno que decir lo mejor es callar.
Siguiendo en este tenor los padres son los responsables de los primeros 07 años de vida del infante para formar un ser humano congruente, amoroso, empático y forjan parte de su carácter dándole las herramientas necesarias para ser funcionales en la vida adulta, pero si durante esos primeros años sufrió vejaciones, hambre afectiva, maltrato de todo tipo llevará al individuo a ser incongruente con su entorno y entonces el circulo de violencia es interminable.
Por ello tenemos sujetos enfermos de odio, dolor, corazón desquebrajados hasta lo más profundo, almas que se minimizaron y escondieron en las profundidades para no sentir más dolor, ello es el resultado de la violencia excesiva de nuestra sociedad.
Todos hemos sido de víctimas de violencia directa o de daño colateral, las heridas que cargamos son puntos que nos llevan a nuestro destino, sin ellas no creceríamos y buscaríamos la manera de romper patrones de suplicio.
Te invito a que antes de matar a alguien con una palabra, seas asertivo y pensar...¿Cómo me sentiría yo si...? completa la frase...
Si has experimentado tanto dolor que estás a punto de romperte busca ayuda profesional, afianza tu fe a una creencia, la que tú desees , mejórate y constrúyete todos los días...
Feliz domingo.

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