Comprender, entender, respetar, tolerar y amar.
- Caresu

- 8 ago 2020
- 3 Min. de lectura
Cuán difícil se puede tornarse una relación de cualquier tipo, cuando cruzamos la delgada línea del diálogo subido de tono , llegando a faltar al respeto o a recriminar una palabra, un hecho o circunstancia que el otro realizó muchas veces sin darse cuenta porque no existe el control de las emociones que son respuestas biológicas al efecto que tenemos frente a nosotros.
Las reacciones naturales es responder con la misma fuerza que se recibe el golpe (psicológico, moral, físico etc), cumpliendo la tercer ley de Newton (La tercera ley de Newton o principio de acción y reacción establece que cuando dos cuerpos interacción aparecen fuerzas iguales y de sentidos opuestos en cada uno de ellos.), pero cuando somos capaces de no reaccionar con la misma intensidad, sino que hemos trabajo en el reconocimiento de ellos podemos tener las herramientas para llegar al siguiente paso y desde la comprensión, entendimiento, respeto, tolerancia responder con caridad o amor.
Es un proceso realmente doloroso, escarpado pues nadie nacemos sabiendo esto sino que es adquirido a lo largo de nuestra vida, procesos cognitivos y la visión externa muchas veces de quien nos rodea.
Una de las circunstancias es que de niños nos dicen: NO TE DEJES PEGAR, SI TE PEGAN ...PEGA, PARA LA OTRA QUE ME VENGAS GOLPEADO TE HARÉ LO MISMO , esto genera un ciclo de violencia interminable que va escalando hasta niveles grotescos de bullying, ciberbullying acoso etc. que solo termina lamentablemente con la muerte muchas veces de la víctima y el victimario continúa infringiendo su dosis letal de maltrato.
El victimario una forma de pedir ayuda es esa, golpeando porque hay un dolor tan arraigado en su inconsciente desde su gestación que trae el chip de odio en las venas, la desatención, el olvido y la huella de abandono son tan profundas muchas veces que salir de ellas es escalar una montaña fría, desolada y extraña del mismo corazón.
Comprender el dolor , entenderlo desde la empatía y si no has sufrido de este tipo de violencia, recuerda la impotencia de un momento de tu vida y cuando lo traes a la memoria presente, te despierta un demonio de olor nauseabundo, ahora imaginalo sentado a la izquierda siempre, recordandote todos los días el dolor, la angustia, el sobresalto y que cada año crece... ese es el victimario.
Respetar es dialogar dejando a cada uno se exprese sin ofensas y desacreditaciones, defendiendo con argumentos sólidos cuando es para alguien cercano a ti, aceptando su postura por que desde su realidad eso percibe, es una visión particular, pero no especifica.
Pidiéndole que dialogue justificando y si no se puede con un testigo y sino llegar a la instancia legal, también amar es poner distancia cuando las relaciones se tornan sufribles, paupérrimas y carcomen el espíritu, eso es un acto de amor propio y de respeto al otro.
Tolerar es marcar esa distancia, todos tenemos defectos de todos tamaños y colores, así que a veces es mejor hacer un silencio que una guerra.
Amar, es tan sencillo el verbo al escribirse pero tan dificil de llevar a la práctica, porque se ama sin condicion, idioma, letras, sin paradigmas , amando los defectos, las partes oscuras y llevarles la luz particular porque tenemos algo de música para el otro.
Se ama la prosperidad y la falta de ella, pero no económica sino sentimental, salud, amar al otro es aceptarlo tal cual es, y eso... es muy difícil, quisiéramos que el otro se adecuara a nosotros a nuestro vals, pero no todos se saben esos pasos , entonces dentro de la riqueza de ritmos nosotros aprender a danzar con una nueva voz.
Al final de nuestros días la pregunta correcta no es ¿Cuánto amaste?
sino: Di los nombres a quienes amaste dejándolo ser y ¿que hiciste por amor por ellos? Y esto es sin esperar nada, sino así DAR HASTA QUE DUELA , donarse, perderse en lo insondable del amor sin perder el respeto propio.
Tú ¿Cuánto has amado?...

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